Roosevelt enmarcó en unas pocas palabras su propia actitud:
No elijo ser un hombre común .Es mi derecho ser poco común, si puedo. Buscaré una oportunidad, no la seguridad. No deseo ser ciudadano humillado y opacado. Quiero tomar un riesgo calculado, soñar y crear, fracasar y ser exitoso. Me niego a vivir al día. Prefiero los retos de la vida que la existencia garantizada, la emoción de sentirme bien a la calma rancia de la utopía. Nunca me acobardaré ante cualquier maestro. Es mi herencia pararme erguido, orgulloso y sin miedo, pensar y actuar por mi mismo, enfrentándome al mundo osadamente y poder decir: ¡He hecho esto¡