COCA COLA Y PEPSI VARÍAN ESTRATEGIA DE VENTAS
Comentario enviado por: Carlos Gerardo Coto Acevedo
Estudiante de estrategia, ITCR
Noticia de la nación del Viernes 26 de Febrero de 2010.
¡Ventas, ventas, ventas!
Es uno de los ejes más importantes de cualquier empresa comercializadora por no decir el principal, todo los esfuerzos se destinan a incrementar el nivel de ventas, o bien para minimizar el costo de las mismas, y en este sentido nadie es la excepción, en momentos de crisis o de descenso en los niveles de ventas se tiene que variar la estrategia
Podemos ver como dos gigantes comercializadoras transnacionales como lo son Pepsi y Coca Cola, tuvieron que hacer un cambio en su estrategia empresarial, respecto al proceso de embotellado de sus respectivos productos con el fin de tener un mayor control, una disminución en sus costos, poder reaccionar más rápido ante las exigencias del mercado, y gestionar los cambos de imagen de producto en un mejor tiempo.
Hoy por hoy ninguna de las compañías quiere perder cualquiera de sus nichos de mercado, saben que la pérdida de consumidores podría afectar toda la estructura de costos y de ingresos de la compañía, que eso implicaría ajustes de mayor nivel, por lo que apuestan a centralizar funciones, apostar por el servicio al cliente y la buena imagen corporativa, por estas y otras razones considero que las dos trasnacionales han apostado por embotellar ellos su propio producto.
Y es que no es para menos el problema en los Estados Unidos es que después de la recesión el consumidor se vuelve exigente y piensa más su compra, además es sabido que un problema de esta población son sus altos índices de obesidad, por lo que se le atribuye cierta culpa al hábito de los norteamericanos de consumir gaseosas tal cual como si fueran agua. Esto obliga a estas compañías a diversificar a otro tipo de productos, en reinventar los productos tradicionales para hacerlos cada vez más atractivos y baratos y obtener ventajas competitivas.
Ahora bien la toma de estas decisiones con costos millonarios no se pueden hacer tan a la ligera, se debe planificar hasta el último detalle, analizar el entorne tanto de las embotelladoras como de la compañía misma, sus fortalezas, sus debilidades, sus oportunidades y hasta sus mismas amenazas.
Por otro lado está exponer a la compañía a toda la campaña mediática que esta decisión implica, en menos de veinticuatro horas todas los medios de comunicación tanto escritos como televisivos estarían comentando acerca de lo sucedido, emitiendo criterios y análisis que pueden afectar o favorecer la imagen de la compañía, atrayendo o ahuyentando inversionistas.
Como conclusión nadie se escapa de decisiones estratégicas, aunque muchos piensan que ya hay negocios donde todo está montado, podemos ver que hasta los gigantes corporativos tienen y deben de trabajar bajo planes estratégicos. Además de volver a ver atrás y si es necesario reinventarse para lograr el cumplimiento final de la compañía que es agregar valor a cada uno de sus participante, cumpliendo a cabalidad sus objetivos estratégicos.