Un planeta inteligente exhibe IBM
Comentario hecho por: Jose Manual Coto
La tecnología está convirtiendo el mundo en que vivimos en un lugar cada vez más pequeño y mejor comunicado. Sin embargo, la lista de problemas es bien conocida: crisis financiera, cambio climático, gasto energético, riesgos en el suministro de alimentos. Estos síntomas demuestran que, hoy más que nunca, todo está interconectado, económica, social y tecnológicamente. Cuando una crisis estalla en una parte del mundo, sus efectos rebotan en otra parte en cuestión de días e incluso de horas. No obstante, este reto también es una oportunidad y ha llegado el momento de aprovecharla, la población mundial está preparada y pide el cambio.
Vivimos un momento en que el progreso ha facilitado la integración de tecnología en todo tipo de ámbitos y en un futuro muy próximo habrá millones de dispositivos conectados entre sí a lo largo y ancho de nuestro planeta. Es así como, por primera vez en la historia, asistimos a la convergencia de las infraestructuras físicas y digitales en todo el mundo, de tal forma que casi cualquier persona o producto puede entrar a formar parte de una red digital y estar conectados a un costo muy bajo. La pregunta es entonces, ¿Podríamos aplicar este potencial innovador a prácticamente cualquier área, convirtiendo así nuestro mundo en uno más inteligente?.
Disponer de sistemas cada vez más inteligentes será un factor clave para mejorar todos los aspectos de nuestra vida. Se podrá facilitar la distribución de alimentos haciendo un seguimiento detallado de los productos desde su origen. La tecnología permitirá disponer de cosechas más resistentes a enfermedades y plagas. Los sistemas instalados en los sistemas de acueductos mejorarán nuestro conocimiento sobre el funcionamiento de los ríos, ayudando a evitar inundaciones y mejorar el desarrollo económico. Y en el ámbito de la salud, sistemas más inteligentes están ayudando ya al personal médico a tomar mejores decisiones y reducir los costos de los tratamientos.
Esta es la más reciente propuesta de la empresa IBM, donde, con fuerte apoyo de tecnologías de información, se contribuye a una mejor eficiencia energética, al cuidado del medioambiente, a combatir la crisis financiera, mejorar los sistemas de salud y muchos otros temas del mundo actual, aprovechando la conectividad disponible y la computación avanzada, permitiendo obtener inteligencia a partir de datos masivos, guiando decisiones y acción.
Una excelente iniciativa por parte de una de las compañías más grandes, exitosas y antiguas del mundo, que, ante mercados saturados, sistemas deficientes y falta de ideas innovadoras, ha creado nuevas oportunidades en el campo de desarrollo sostenible y ha empezado a explotarlo con un nuevo enfoque donde se busca el beneficio tanto de la empresa como del cliente, con el máximo aprovechamiento de recursos pero procurando el menor impacto posible al planeta.
Un ejemplo a seguir además, para otras compañías que, ante los retos de un planeta siempre cambiante y mercados globales muy dinámicos, aún basan su filosofía en la obtención de beneficios económicos sin importar las consecuencias, la filosofía del “fin justifica los medios” no puede seguir sirviendo de guía para los gerentes del mañana, sino la búsqueda de un equilibrio justo donde la satisfacción del cliente se encuentre no solo en la adquisición de un producto de calidad pero en el valor agregado de un beneficio para su condición de ser humano y parte intrínseca de un ecosistema global y extremadamente delicado.