Apertura Atrasada
Periódico La República, miércoles 21 de abril de 2010
Comentario elaborado por: Catalina González S.
La noticia señala que la apertura del mercado de las telecomunicaciones a nuevos competidores podría retrasarse hasta por un año más, esto se debe a dos problemas que actualmente afectan el proceso.
El primero de ellos es la falta de un reglamento que regule los enlaces microondas para conectar llamadas desde un celular a otro, problema que no se contempló al momento de planear la apertura del mercado celular. Las microondas son propiedad del Estado, quien dio la concesión a televisoras, radios y al mismo ICE para el derecho al uso del espectro.
Asimismo, la noticia menciona que para resolver la falta de microondas, el Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) publicará un decreto que obligará al ICE a compartir el espectro de microondas con sus competidores.
El segundo problema que se ha presentado se relaciona con la trasparencia del proceso administrativo, tema que investigaron la Contraloría General de la República y la Procuraduría de la Ética pero no encontraron alguna falta.
A pesar de esto la apertura continúa retrasada, por tal motivo el Regulador General ordenó otra investigación para determinar si existe falta de diligencia de parte del Superintendente de Telecomunicaciones.
Ante esta situación hay dos fuerzas, un grupo interesado en que se reduzcan las demoras y otro que fiscaliza que no se dé una extralimitación a favor de los competidores privados, y evitar erros que luego puedan ser difíciles de corregir.
Considero que el retraso en el proceso provocará mayores conflictos entre los grupos interesados y puede llevar a que estos ejecuten estrategias para favorecer sus intereses, como bien lo indica el artículo el grupo impulsor de la apertura tratará de que el MINAET firme un convenio con el ICE para compartir el espectro de microondas, esto antes de la firma del decreto, con la finalidad de evitar apelaciones al proceso y acelerar el mismo.
Cabe mencionar, que si al momento de planear la apertura del mercado se hubiese revisado los requerimientos para conectar las llamadas, la situación sería distinta y la promesa hecha en el Cafta sería en estos momentos una realidad. Ahora el interés de las empresas telefónicas decae por las trabas que pudiera seguir sufriendo el proceso.