Cuando este libro se publicó causó un gran revuelo, pues tuvo la osadía de decir que las Tecnologías de Información y Comunicación (IT) no necesariamente creaban una ventaja competitiva.
De hecho en el libro plantea datos contundentes donde no hay correlación entre inversión en IT y desempeño superior.
La tesis de Carr es que cuando ciertas tecnologías se hacen accesibles para todos en el mercado, ya no nos ayuda a diferenciarnos, y consecuentemente sin diferenciación no hay ventaja competitiva.
La polémica ha sido muy fuerte porque él es más bien del criterio que una empresa:
• Debe gastar menos en IT
• Debe ser seguidor de las nuevas tecnologías y no el líder
• Innovar cuando los riesgos son bajos
• Concentrarse en las vulnerabilidades más que en las oportunidades (debería considerarse con cierta cautela)
Como ven, son argumentos que probablemente molestaron a todos los productores de software y hardware del mundo.
Parte de sus críticas es que estas empresas están en una terrible lucha por innovar, pues necesitan vender más que el competidor, pero en la mayoría de los casos los usuarios van a subutilizar estos recursos y la inversión no tendría sentido.
Hace una analogía entre las IT y el teléfono y el ferrocarril, en donde hoy nadie dice que tienen una ventaja competitiva por tener teléfono o usar el ferrocarril.
El libro me gustó mucho, es claro, sus ejemplos son muy sencillos y comprensibles, maneja datos muy interesantes y la propuesta es muy clara y entendible.
El autor es un escritor independiente, cuya obra se centra en las estrategias empresariales, las TIC y la relación entre ambas.
Entre 1997 y 2003, Carr ocupó altos puestos editoriales en la Harvard Business Review (HBR), incluyendo el cargo de director ejecutivo. Además, durante casi todo el 2002, fue su editor interino.
Muchos de los artículos que editó fueron premiados por diversos entes.
Ha publicado muchos artículos, de gran impacto y además ha sido conferencista en diversos foros.
Carr se graduó como licenciado en Artes en el Dartmouth Collage y obtuvo su postgrado en la Universidad de Harvard.